En 1972, en Iowa, un pollo es decapitado y entregado a la artista Ana Mendieta que de pie, contra una pared blanca, casi a la altura de sus sexo, lo sujeta por la patas y deja que la sangre vertida por los movimientos espasmódicos del animal manche su cuerpo y la pared.
Cabra
domingo, 25 de marzo de 2018
la muerte de un pollo
Performance realizado en la Universidad de Iowa, en el que la artista, completamente desnuda, decapita un pollo y lo deja desangrar a la altura de su pubis. Sin duda, la fascinación de Mendieta por las leyendas y prácticas religiosas afrocubanas que conoció durante su infancia se refleja en esta faceta de su obra. Ana puntualiza su postura cuando recurre al sacrificio del otro para potenciar su feminidad, con un gesto de violencia muy primitivo a la manera de los actos de purificación Yoruba. Sin embargo asume una postura distanciada, vaciando al ritual de su teatralidad religiosa y concretándose en el gesto, como una visualización de la ritualidad moderna: la complacencia, la purificación y el sacrificio del otro en pos de tus propios intereses. Es en definitiva, un acto tan liberador como el religioso, sólo que enmarcado en un referente que cambia de forma radical el significado, en la medida que reafirma el significante como símbolo ontológico de la libertad. Esta performance que causó gran impacto dentro de los medios artísticos y que guarda similitudes con los gestos realizados por El accionismo Vienés, sobre todo en su manera de liberar de la agresividad los impulsos inconscientes reprimidos, sintetiza un poco la andadura teórica de Mendieta, que después se irá sintetizando y reforzando progresivamente.
Directamente conectada con en el performance anterior, Mendieta realiza “Feathers on a Woman”, donde involucra un cuerpo femenino y lo travestiza. Lo cubre de plumas blanca y deja su sexo al descubierto. Podríamos leer esta actuación como una continuidad de la anterior performance: para poder realmente transitar, después del sacrificio debemos tomar la piel del otro. Es incuestionable la trascendencia del discurso de género. Al dejar al descubierto el sexo, potencia la marcada identificación social de los roles, y al mismo tiempo refuerza con el ritual, la feminidad consciente de la mujer.
sábado, 24 de marzo de 2018
pag 64
"Bueno chico, y si comercias con platos de porcelana o con cubos de cocina o quizás con ganado, como estos señores de aquí: señores, ¿no es un disparate que este hombre tenga un carnet de miembro para textiles y se dedique quizá a las vacas?" "No le aconsejo las vacas. Están en baja. Dedíquese a reses menores." "Pero si todavía no se dedica a nada. Es la pura verdad. Señores, sólo está aquí y quiere hacer algo. Le podrían decir igual, sí señor, Franz, dedíquese usted a las ratoneras o a los bustos de escayola." "Si hace falta, Gottileb, si se gana uno la vida. Ratoneras precisamente no, porque las droguerías hacen demasiada competencia con el veneno, pero bustos de escayola: ¿por qué no vender bustos de escayola en las ciudades pequeñas?" " Bueno, ya ven: saca un carnet para delantales y se dedica a los bustos de escayola."
"Gottileb, no es eso, señores, tienen razón, pero no debes retorcer así las cosas. Las cosas hay que presentarlas bien y como son, lo mismo que hizo el jorobadito con lo de Francfort, cuando tú no le escuchabas."
"Gottileb, no es eso, señores, tienen razón, pero no debes retorcer así las cosas. Las cosas hay que presentarlas bien y como son, lo mismo que hizo el jorobadito con lo de Francfort, cuando tú no le escuchabas."
lunes, 19 de marzo de 2018
Empieza el castigo.
Para este trabajo se ha tomado de referencia para la obra Berlín Alexanderplatz de Alfred Döblin, la edición de en la colección Äncora y delfín de Ediciones Destino realizada en 1996 con traducción de Miguel Sáez
Pag 10 Empieza el castigo.
Con ello Döblin nos indica la realidad de la novela.
Pag 10 Empieza el castigo.
Con ello Döblin nos indica la realidad de la novela.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)